Cuando un niño comienza a hablar, su cerebro y su cuerpo trabajan en conjunto para producir sonidos, palabras y frases. Pero ¿qué pasa cuando ese mensaje no llega de forma clara a la boca? Eso es lo que ocurre en la Apraxia del Habla Infantil (AHI), un trastorno que cada vez toma más fuerza y que es significativo ya que afecta la capacidad del niño/a para planificar y coordinar los movimientos necesarios para hablar, a pesar de que entiende lo que quiere decir (esto es un elemento clave).
¿Cómo se diferencia de otros trastornos del habla?
Muchos niños tienen dificultades para pronunciar sonidos al inicio de su desarrollo, pero en la apraxia, el problema es más profundo. No se trata solo de que el niño “no puede decir” ciertos sonidos, sino de que su cerebro tiene dificultades para planificar cómo mover los labios, la lengua y la mandíbula para formar palabras (Strand, 2020).
En palabras simples, el niño sabe lo que quiere decir, pero su boca no logra seguir las instrucciones del cerebro de manera precisa y constante.
Señales de alerta en la apraxia del habla infantil
Algunas señales que pueden alertar a padres, educadores y profesionales son:
- Retraso en el inicio del habla.
- Uso limitado de sonidos o palabras, pese a tener buena comprensión.
- Inconsistencia en la pronunciación de palabras (una misma palabra suena diferente cada vez).
- Dificultad para imitar sonidos, incluso cuando se le da un modelo.
- Problemas con la entonación o el ritmo del habla (habla monótona o entrecortada).
- Frustración evidente al no lograr comunicarse.
Es importante aclarar que estas señales no siempre significan que el niño tenga apraxia, pero sí indican la necesidad de una evaluación especializada.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico debe hacerlo un fonoaudiólogo/a con experiencia en trastornos motores del habla, a través de una evaluación clínica detallada, que puede incluir observación directa, análisis del desarrollo del lenguaje y pruebas específicas (ASHA, 2007). No existen exámenes médicos que confirmen la apraxia, pero sí se descartan otras causas.
¿Qué tratamiento necesita?
La buena noticia es que con intervención especializada y constante, muchos niños con apraxia del habla pueden desarrollar una comunicación funcional y clara. El tratamiento más recomendado es el abordaje motor del habla, especialmente el método DTTC (Dynamic Temporal and Tactile Cueing), creado por la Dra. Edythe Strand, que ha demostrado alta efectividad (Strand et al., 2006).
La terapia debe ser frecuente, intensiva, personalizada y multisensorial, ayudando al niño a practicar secuencias de sonidos con apoyo visual, táctil y auditivo. También puede ser útil el apoyo de sistemas aumentativos de comunicación en las primeras etapas.
¿Qué pueden hacer los papás?
- Confiar en su intuición: si algo les preocupa del habla de su hijo, consulten temprano.
- Buscar profesionales con experiencia específica en apraxia.
- Apoyar la terapia con juegos, lectura y comunicación cotidiana en casa.
- Validar las emociones del niño, ayudándole a expresar su frustración de forma segura.
Si sientes que lo mencionado coincide con algunas características que presenta tu hijo/a. No dudes en contactarnos.
Francesca Zappettini Zelada
Fonoaudióloga
Directora Centro Bosque Azul.





