Recientemente, tuve la oportunidad de realizar una pasantía en Brasil, una experiencia que marcó un antes y un después en mi vida profesional y personal. Fue la primera vez que accedí a un programa de este tipo en el extranjero y pude ver cómo otros colegas desarrollan esta hermosa profesión en su país. A pesar de la barrera del idioma, me desenvolví perfectamente, lo que me dejó una sensación de orgullo y gratitud. Además, conocer y aprender de mis colegas fue una experiencia invaluable.
Realicé esta experiencia junto a mi querida amiga y colega Carolina Henríquez, a quien admiro profundamente no solo por su extenso currículum, sino también por su calidad humana, conocimientos y compromiso profesional. Juntas exploramos dos áreas fundamentales: el Hospital Oncológico Napoleón Laureano y la Universidad Federal de Paraíba, donde descubrimos herramientas y tecnologías que abren nuevas posibilidades para la fonoaudiología en Chile.
Explorando Nuevas Tecnologías: Electroestimulación, IOPI y Termografía Clínica Infrarroja
En la Universidad Federal de Paraíba, el Dr. Anderson nos ofreció una formación personalizada que fue clave en esta experiencia. Aprendimos sobre electroestimulación, el aparato IOPI y termografía clínica infrarroja, herramientas que potencian la evaluación y tratamiento en áreas como motricidad orofacial, respiración oral y patologías relacionadas con el síndrome de Down.
Durante esta etapa, no podía dejar de pensar en cómo estas tecnologías podrían beneficiar a personas dentro del espectro autista. Imaginar su impacto en la calidad de vida de los niños y sus familias me motiva a explorar formas de implementar estos avances en nuestro centro. Las investigaciones sobre presión de labios y lengua, específicamente en el ápice y dorso lingual, fueron reveladoras y refuerzan la importancia de un abordaje terapéutico innovador y personalizado.
Fonoaudiología Oncológica: Aprendizajes y Experiencias Transformadoras
La fonoaudiología oncológica fue un área completamente nueva para mí, llena de aprendizajes que ampliaron mi perspectiva profesional. Durante mi pasantía en Brasil, tuve la oportunidad de conocer a Vivian, quien lleva más de 15 años trabajando con videofluoroscopías, una técnica esencial para el diagnóstico y tratamiento de alteraciones de la deglución. Esta experiencia se profundizó aún más con mi visita al Hospital Napoleón Laureano, un recinto especializado en oncología. Allí pude observar de primera mano cómo tecnologías innovadoras como la fotobiomodulación, basada en el uso de láser terapia, se aplican en un contexto clínico real, conectando la teoría con la práctica de manera transformadora.
Además, compartí valiosos momentos con un equipo multidisciplinario de colegas brasileños, quienes demostraron un compromiso excepcional en la detección y tratamiento de patologías relacionadas con la motricidad orofacial, la deglución y la atención a pacientes hospitalizados. Entre ellos, conocí al coordinador de autismo de la red, con quien intercambié experiencias y conocimientos sobre un tema tan apasionante y lleno de desafíos. La humanidad y dedicación de estos profesionales dejaron una huella profunda en mí.
Aunque en Chile aún no contamos con una regulación específica para el uso de tecnologías como la fotobiomodulación en fonoaudiología, tampoco existen barreras legales que lo impidan. Esto nos posiciona como pioneros en la implementación de esta tecnología asociada a la rehabilitación. La posibilidad de traer estos avances a nuestro país no solo es inspiradora, sino que también abre un camino lleno de innovación para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
Proyección en Chile
Chile tiene un gran potencial para adoptar estas tecnologías y metodologías innovadoras. La falta de un marco regulatorio específico en fotobiomodulación no debe verse como un obstáculo, sino como una oportunidad para liderar el desarrollo de la fonoaudiología en nuestro país. Imaginar el impacto de estas herramientas en nuestros pacientes, desde niños hasta adultos, me llena de esperanza y energía para seguir trabajando en esta dirección.
La pasantía en Brasil fue más que un aprendizaje técnico; fue una experiencia transformadora que me recordó por qué amo mi profesión. Aprendí que no importa cuán grande parezca el desafío, siempre hay espacio para crecer, innovar y soñar.
Para los padres que tienen hijos en el espectro autista, quiero decirles que el camino puede ser desafiante, pero también está lleno de oportunidades y avances. Hoy más que nunca, la tecnología y la investigación nos permiten soñar con un futuro donde cada niño pueda alcanzar su máximo potencial. No están solos en este viaje, y juntos podemos construir un mundo lleno de posibilidades para ellos.
Brasil me mostró que los límites son solo temporales y que, con esfuerzo y pasión, podemos superar cualquier barrera. Esta experiencia no solo amplió mis conocimientos, sino también mi visión del futuro, donde la fonoaudiología no solo trata, sino transforma vidas.
Mg. Flga. Francesca Zappettini Zelada
Directora de Bosque Azul





