En Bosque Azul entendemos que comer no siempre es fácil. Algunos niños y adolescentes pueden sentir miedo, rechazo o ansiedad frente a ciertos alimentos. No se trata de “mañas” ni de una simple falta de apetito: puede tratarse de ARFID, un trastorno de la conducta alimentaria llamado Trastorno de Evitación/Restricción de la Ingesta de Alimentos.
¿Qué es el ARFID?
El ARFID aparece cuando un niño evita o restringe la comida por razones sensoriales, emocionales o de experiencias previas negativas, más que por una preocupación por el peso o la figura corporal.
Algunos ejemplos comunes son:
- Rechazar alimentos por su textura, color u olor.
- Comer solo un grupo muy limitado de comidas.
- Presentar náuseas, arcadas o ansiedad al probar algo nuevo.
- Tener dificultades para alimentarse en entornos sociales, como el colegio o reuniones familiares.
Con el tiempo, esto puede afectar su nutrición, crecimiento y bienestar emocional.
Una mirada respetuosa y sin juicios: En Bosque Azul trabajamos desde una mirada respetuosa y comprensiva, entendiendo que detrás de cada niño hay una historia única. No forzamos, acompañamos.
Buscamos que el momento de comer vuelva a ser una experiencia segura, tranquila y positiva tanto para el niño como para su familia.
¿Cómo puede ayudar la Fonoaudiología?
Desde la fonoaudiología abordamos los aspectos orales, sensoriales y motores de la alimentación:
- Evaluamos el movimiento, fuerza y coordinación de lengua, labios y mandíbula.
- Trabajamos la tolerancia a nuevas texturas y temperaturas de forma gradual.
- Favorecemos la seguridad al tragar y la experiencia positiva con los alimentos.
- Guiamos a las familias en estrategias para transformar el momento de comer en algo agradable y sin presión.
¿Y qué aporta la Terapia Ocupacional?
La terapia ocupacional interviene en los procesos sensoriales y emocionales que influyen en la alimentación:
- Ayuda al niño a regular sus respuestas sensoriales frente a olores, sabores o texturas.
- Propone juegos, actividades y rutinas que promuevan una alimentación más flexible y relajada.
- Acompaña a los padres a comprender y adaptar el entorno, favoreciendo una experiencia más armónica durante las comidas.
Nuestra intención escrear un espacio de confianza, contención y trabajo interdisciplinario, donde podamos trabajar en equipo junto a la familia. Nuestro propósito es que los niños y niñas descubran el placer de comer sin miedo, avanzando a su propio ritmo y con respeto por sus tiempos.
Si sospechas que tu hijo/a podría tener dificultades relacionadas con el ARFID, no estás sola/o. En Bosque Azul te acompañamos con empatía, conocimiento y calidez.
Porque comer bien no solo es nutrirse… también es sentirse en calma y disfrutar.





